Más de una y dos personas me han preguntado por qué no acudí el sábado a la manifestación. Tras exponer argumentos se me echaba en cara
anteponer opiniones personales a la defensa de la vida de inocentes, además de
sembrar discordia y "no estar por la unidad". Sin embargo, esta m
entalidad totalitaria no me confunde. Aunque el espectáculo del sábado no sea más que un medio más para fomentarla. En primer lugar esa idea de que "antepongo opiniones personales a defender la vida de los inocentes" ¿no es acaso una opinión más? Es que yo no estoy por ir a una manifestación a
manifestar no se sabe bien qué ni con qué fin. Ni a una manifestación en plan "
cada loco con su tema". Desde mi punto de vista la vida de cada inocente efectivamente importa. Si. Importa. Y merece nuestro máximo respeto. Así pues, cuando de algo tan básico para cualquier ser humano mentalmente en sus cabales se trata, no me cuadran ciertas cosas.
¿A qué fueron los manifestantes? Algunos a defender la vida de los inocentes. Pero ¿fueron realmente a eso? Si a eso fueron, a apoyar la idea clara y básica de la
defensa de la vida humana inocente por encima de cualquier otra consideración... ¿no se equivocarían de manifestación? Porque en la del sábado había
correcciones e incorrecciones políticas (autocensura -una
consideración añadida a la de la defensa de la vida de los inocentes-) como por ejemplo citar la absurda y antijurídica despenalización del asesinato de no nacidos de 1985. Si, se hizo, pero "de tapadillas". En ningún momento se convocó en este sentido. No es cosa banal. ¿Porqué?
Si CADA VIDA IMPORTA, no me cuadra...
Interconomía apoyó como el que más el acto y
entrevistó como lo hizo al consejero de Sanidad de la Comunidad de Madrid Güemes,
entusiasta del condón y enemigo aférrimo de la abstinencia, incluso conociendo el dato de que
el 80% de las mujeres que pedían la PDD (método de aborto) en un hospital determinado lo hacían por "rotura del condón" o que 5 de cada diez que abortaron en 2003 en la Dator declararon hacerlo por ese mismo motivo. Tuvo el denuedo de hacer consideraciones "jurídicas" -como si el aborto tuviese algo que ver con el Derecho- sin réplica. ¿Porqué no se abucheó y echó de allí sin más a
José María Aznar, que
introdujo en España la píldora abortiva y la primera experimentación con humanos vivos y sin embargo acudió al acto dando lecciones de moralidad? ¿Porqué se toleró e incluso aplaudió la presencia de la
presidenta de la Comunidad que más abortos ha registrado en España y que los fomenta en colegios bajo engaños, mentiras y perversiones de menores varias (véase por ejemplo en el
fantástico diccionario "educativo" de la C.M. la palabra "anticoncepción hormonal de emergencia"o el concepto "anilingus" que debo reconocer que veía hoy por primera vez)? ¿Cómo es que todos estos indeseables cabían en el acto? Etc. etc.
¿Una gran manifestación? Si. También lo fue una muy famosa de 1985.
Lo que está claro es que ahí no iban todos a una. No. Para nada. Una manifestación sin finalidad clara declarada. Por eso faltó Bibiana Aído. Pero no. Ella no. Ella no era bienvenida. ¿Y porqué? ¿Acaso no le dan de comulgar a Gallardón o a Bono?En una cosa llevan razón mis críticos: no estoy por la unidad. No. No estoy por esa. Estoy por Dios y no por dioses ni diosas. Ni la diosa tolerancia ni la diosa unión. Pero sí estoy por un único Dios. Una única Verdad. Y sin Verdad, no hay caridad.