"Sea la institución servil una cosa mala o buena, lo cierto es que en el hecho, desapareció paulatinamente a medida que se desarrollaba la civilización católica; y que, en el hecho, también comenzó paulatinamente a renacer dondequiera la civilización católica cedió terreno." H. Belloc.
"Sólo cuando cambia el alma, cambia el hombre, y sólo cuando el alma de una sociedad es cristiana, se transforman sus estructuras." P. Tomás Morales

miércoles 5 de agosto de 2009

Educación: ¿Voluntad de poder o de querer?

Estoy leyendo un libro titulado "Por las huellas de la pedagogía del padre Tomás Morales, un idealista con los pies en la tierra" de Abilio de Gregorio. Curioso en cierto modo, pues hasta comenzar su lectura era alérgica a la palabra "pedagogía". En mi caso creo que esto fue consecuencia de haber hecho el Curso de Adaptación Pedagógica o CAP que habilita para opositar a secundaria. Un invento de los peores tiempos de crisis de Felipe González. Lo cierto es que tuve que trillar dos libracos completamente ridículos y absurdos que nada tenían que ver con la realidad. Reconozco que me resultó ardua la tarea de entender qué querían decir. Hoy sé que fue por el lenguaje artificial y pedante empleado. Un lenguaje que lejos de pretender acercarse a la realidad y a las necesidades reales busca impertinentemente imponer otra inventada.









Todo lo contrario de la pedagogía del padre Tomás Morales. Uno de los epígrafes ("5.1.b.1. La capacidad de decisión") lo deja bien claro. Esta propuesta entiende que la educación contribuye fundamentalmente a que las personas tengan voluntad, que sean capaces de ponerse metas al no evitar el sacrificio que supone renunciar a algo para conseguir algo. Y "educar la voluntad, en el fondo, es adquirir hábitos de querer". Voluntad de querer frente a una voluntad de poder que busca imponer.

Es terrible que tan sólo una vez bien lejos del ruido del sistema educativo impuesto (la asistencia a la escuela es obligatoria en España hasta determinada edad) encontrase gracias a buenos amigos y al padre Morales entre otros la oportunidad de reeducarme en parte aprendiendo a saber querer rechazando ese terrible y constante enemigo que es el afán de imponer. Sin embargo y a pesar de que el camino que me queda por recorrer es más que largo, me reconfortan estas palabras del padre Morales que cita de Gregorio: "es peligroso dormirse pensando que una cosa es imposible." "Esta palabra que hay que condenar al ostracismo es: 'imposible'. Es antibíblica cien por cien".

Gracias.

1 comentarios:

Guerrera de la LUZ dijo...

Muy interesante Gretchen, me lo apunto.

Todo lo que sea educar la voluntad es importantísimo a la hora de perseguir la felicidad. Si hay algo que tengo claro es que la felicidad depende de la voluntad al 100%.

Besos.