"Sea la institución servil una cosa mala o buena, lo cierto es que en el hecho, desapareció paulatinamente a medida que se desarrollaba la civilización católica; y que, en el hecho, también comenzó paulatinamente a renacer dondequiera la civilización católica cedió terreno." H. Belloc.
"Sólo cuando cambia el alma, cambia el hombre, y sólo cuando el alma de una sociedad es cristiana, se transforman sus estructuras." P. Tomás Morales

lunes 30 de marzo de 2009

Muy buenas noticias: ¡La defensa de la vida en España se apunta un éxito rotundo!

Dicen que "medio millón de personas participan en la Marcha por la Vida". Lo cierto es que HazteOir nunca fue santo de mi devoción; pero desde que iniciaron la transparente campaña "Derecho a Vivir" comencé a admirar y agradecer su labor. Tengamos en cuenta que todo esto es una iniciativa meramente civil y si no me equivoco no reciben dinero público alguno (aunque pido disculpas si me equivoco reservándome el derecho de rectificación, porque es más que nada una convicción).

El aborto, la experimentación con seres humanos, el asesinato de enfermos mentales o físicos y demás primitivismos del estilo, todos ellos legales -votados por los parlamentarios- en España, no son asunto político, ni tan siquiera jurídico. Sino el derecho más fundamental, politizado y convertido mediante normas positivas en tragedias personales múltiples (y hasta en un negocio). Donde el Derecho nos protege, las caprichosas normas positivas de legisladores irresponsables nos agreden.

Yo creo que por todo eso, la probabilidad de que esta campaña tenga éxito es alta. Porque no intenta imponer estrategias (mentalidades) ni visiones concretas y particulares o particularistas. No busca hablar de lo opinable sino de lo indiscutible. Se trata, simple y llanamente, del sentido que de la realidad tiene todo ser humano sano y en sus cabales. ¿Acaso podemos considerar en un estado mental óptimo a la mujer cuando es abandonada, arrinconada, engañada o presionada hasta el punto de desear perder a su propio hijo? Y es que como dice Esperanza Puente, quien lamentablemente sufrió en su día y sufre hoy las consecuencias de la pérdida violenta y provocada de un hijo: "las mujeres no nos embarazamos de lechugas". Pero también: ¿debemos considerar "normal" a un padre que se desentiende de si quemarán, descuartizarán o dejarán vivir a su propia sangre o que se le desprecie por el hecho de tener una enfermedad curable o incurable? ¿O acaso debemos creer que unos abuelos que arrastran a su hija a un negocio de abortos para deshacerse de este son unos abuelos "normales"? Algo falla. ¿Acaso es este el modelo de "ciudadano" ideal que busca imponer la clase política? Claro que... ¿se puede ejercer de buen ciudadano actuando como una mala persona? La clase política parece tenerlo claro. Yo no tanto.

¡Enhorabuena y adelante!

Por cierto, me ha encantado eso de "la marea roja"...

4 comentarios:

Gabriela dijo...

Por acá (el Perú) no se ha sabiado nada de esta noticia en concreto, pero sin duda es una interesante iniciativa.

DasGretchen dijo...

Eso pienso. ¿Entraste en la página de Derecho a Vivir? Está muy bien. derechoavivir.org

Hilda dijo...

DasGretchen, que la marcha rinda frutos amiguita. Por otro lado, me encantó tu frase: "No busca hablar de lo opinable sino de lo indiscutible" En mi ciudad estamos promoviendo el cambio a la Constitución sobre el inicio de la vida, y uno de los diputados quiere poner la propuesta a referendum. Me pregunto porque la gente tiene que opinar sobre algo indiscutible: la vida inicia desde la fecundación y debe ser protegida. ¿porqué opinar sobre esto? la defensa de la vida no es cuestión de opiniones, es cuestión de verdades científicas.

Saludos cariñosos. Hilda

DasGretchen dijo...

Completamente de acuerdo contigo querida Hilda. La defensa de la vida no es un tema político, sino politizado. Ideologías e intereses creados, supongo...?