"Sea la institución servil una cosa mala o buena, lo cierto es que en el hecho, desapareció paulatinamente a medida que se desarrollaba la civilización católica; y que, en el hecho, también comenzó paulatinamente a renacer dondequiera la civilización católica cedió terreno." H. Belloc.
"Sólo cuando cambia el alma, cambia el hombre, y sólo cuando el alma de una sociedad es cristiana, se transforman sus estructuras." P. Tomás Morales

jueves 20 de noviembre de 2008

¿Empresarios responsables?

Me ha llegado, ignoro por qué vía, un correo de un sitio llamado CRESE (certificado de responsabilidad social empresarial). Me ha parecido genial. Su "visión" es "que en todas las organizaciones se reconozca que la persona es el centro de toda vida social y económica y que se dé testimonio de ello."
Recuerdo a una abogada de un sindicato con la que me llevaba fenomenal. Ella quedó embarazada y a partir de entonces comenzaron a tratarla como una enferma contagiosa. Me dijo que acudir a otro sindicato no iba a servir de nada, porque apañaban acuerdos y punto. A mí me sucedió lo mismo en una privada alemana, pero ya sabemos que de todo hay en la viña del señor. Ahora que existe una diferencia entre la privada y los sindicatos: los primeros, al menos supuestamente, no viven de nuestro bolsillo; pero los sindicatos sí. Y si no cumplen con su misión, lo mejor es liquidarlos y dejar paso a la iniciativa privada, a que seamos los ciudadanos mismos quienes cuidemos los unos de los otros. Por ejemplo mediante empresas como esta. Les deseo todo lo mejor.

lunes 17 de noviembre de 2008

¿Porqué rezar?

Eso me he preguntado durante muuuuchos años. No entendía a esas personas que rezan de carrerilla un Ave María tras otro o un Padre Nuestro que estás santificado amén. Me parecía absurdo, banal e incluso algo frívolo. "Rezarán por tradición", pensaba, "¡qué vacuo!" Porque además, y sea dicho de paso, creía que sólo podía ser ese el motivo por el que rezar, sin darme cuenta de que las tradiciones no por el hecho de serlo son buenas o malas.

La respuesta que puedo dar hoy es: porque funciona.

Creo que si uno no conoce ni reconoce el poder de la oración, verá en esos rezos únicamente un acto repetitivo y vacío. Si uno no sabe que mientras se repite la oración la mente puede llegar a cobrar alas, entonces esos rezos no se entenderán. Y si uno no sabe que no son "cosas mentales" sino reales, creerá que el cristiano que no practica el ateismo perdió la cabeza.

Tengo en la cocina una estampita de la Virgen en que se puede leer: "pedid y recibiréis". La he mirado cientos de veces. Y ahora sé por qué pone eso. Lo pone porque funciona. A veces no funciona en el acto, ni tampoco funciona siempre como lo imaginamos. Pero siempre, siempre funciona. Pero estas son de esas cosas que se aprenden haciéndolas y ni criticándolas ni mirando como otros las hacen.

Por eso quiero que mis hijos aprendan a orar y conozcan y reconozcan así el poder de la oración. Y como ellos son inocentes para creer eso de lo que yo acabé percatándome a martillazos y que es el poder de la oración, ¿voy yo a querer privarles de algún bien?

martes 11 de noviembre de 2008

No cumplir con los estándares de la "raza progre" sin criminalizar: será cosa de "radicales"...???

Como esta mujer, madre de un síndrome de Down:

domingo 2 de noviembre de 2008

¿Remedio sin medios?

Resulta que el otro día caí o me ayudaron a caer en la cuenta de que me vendría bien una desintoxicación profunda. Por eso he cambiado la sintonización de todas nuestras radios. Ahora se encuentra en emisoras de esas que ponen música todo el día.

Cuando iba al cole en el que más tiempo estuve, recuerdo que durante algunos años me levantaba sobre las siete y cuarto. Entonces me preparaba un bocadillo con chorizo frito o similares (hasta ahora tuve un estómago a prueba de bombas) y procuraba estar a las ocho en la parada de la ruta del cole. Sin embargo, lo primero de todo era buscar mis "cascos" y la cinta que consideraba adecuada para ese día. En la parada me encontraba con otra alumna y amiga, María, a quien prestaba uno de mis auriculares. El camino se nos hacía cortísimo y en el aula entrábamos bailando y cantando una mañana tras otra.

He decidido prescindir a partir de ahora de informarme acerca del mundo a través de medios radiofónicos o televisivos. La tentación será "Más se perdió en Cuba". Procuraré resistirle. Estoy hasta el gorro de estériles enfados.