Una amiga me lió con esto de objetar a "Educación para la Ciudadanía" hasta el punto de que intento liar ahora yo a los demás. En realidad a los del cole de mi hijo mayor y los de la guarde de mi hija. Estoy aprendiendo mucho, pero ahora entiendo perfectamente el miedo de centros educacionales subvencionados con dinero público a objetar en bloque como lo hicieran los colegios privados y sin financiación Monte Tabor o el CEU. El problema no son los políticos. O no sólo. Ese es el problema. El problema somos todos. El problema es que a gran número de padres les importa un bledo la educación de sus hijos y que otros muchos se creen toda la propaganda que escuchan a diario en los enfermos medios de comunicación que sufrimos y que ellos mismos protagonizan, presentan, organizan, etc.
Comentábamos hace poco que la pasividad de los colegios era inadmisible y desde luego que muy poco cristiana. Porque los cristianos tenemos no el derecho sino también la obligación de defendernos y de defender sobre todo a quienes no pueden hacerlo (menores, enfermos, ancianos...). Y es que Dios ayuda; pero a quien se ayuda. El caso es que si en represalia a adoptar una postura consecuente el Estado les retirase las ayudas y tuviesen que cerrar el centro, encima los padres no sólo no les apoyarían, sino que se les echarían encima los perros entendiendo seguramente que el Estado ha cumplido con su deber. Es la mentalidad que impera.
Lo que sin embargo no me entra en la cabeza es la frivolidad para con la educación de los propios hijos. Hace unos días le comentaba el tema a una mamá de un compañero de clase de mi hijo con quien me llevo especialmente bien y que sé que se preocupa por ellos y los quiere mucho (ella tiene dos). Creo que es una persona buena. El caso es que al comentar que en Cataluña el director de un instituto quería imponer duchas mixtas me decía que eso era consecuente con la liberación sexual. Aún no había conocido la noticia de que en algún instituto han llegado ya a ponerles a los menores vídeos de personas masturbándose (pornográficos) en clase o que en una Universidad contrataron para la iniciación del curso mujeres para que se desnudasen delante de los alumnos (espero que alguno lo haya denunciado). Claro que es verdad que algo tiene todo esto que ver con la "liberación" sexual, lo malo es que a menudo se confunde liberar con corromper. El caso es que me preguntó que si entonces yo encarcelaría a homosexuales. Imagínense, como si un tema tuviese relación con el otro -la prueba del gran poder de los medios de comunicación y de cómo las personas suplantan la capacidad de pensar por máximas que a menudo o casi siempre carecen de sentido o son infundadas-. Le contesté que yo no, que yo no era castrista. Añadí volviendo al tema que si uno objeta y se "complica la vida" con ello lo menos que podría hacer la gente es escuchar las razones en lugar de burlarse de nosotros y encajonar a quienes no aceptamos que ni Zapatero ni Rajoy ni el Rey (que es la figura que hace algo más que sostener este injusto régimen) nos eduquen. En ese momento comprendió que no se trataba de una frivolidad más. Sin embargo no he conseguido aún que se informe. Ese creo que es el mayor de los problemas. Decía Julián Marías que cuando se tiene un problema una vez planteado está prácticamente resuelto; pero que hoy día nos enfrentamos a algo que tal vez no tenga solución y es tener un problema e ignorarlo. Así pasa con esta sociedad de la información desinformada. Claro que yo creo que todo depende también de cómo se planteen las cuestiones y de cuánto insistamos sobre ellas. Enfin, que no creo que todo esté perdido y que animo a los papás a que colaboren.