"Sea la institución servil una cosa mala o buena, lo cierto es que en el hecho, desapareció paulatinamente a medida que se desarrollaba la civilización católica; y que, en el hecho, también comenzó paulatinamente a renacer dondequiera la civilización católica cedió terreno." H. Belloc.
"Sólo cuando cambia el alma, cambia el hombre, y sólo cuando el alma de una sociedad es cristiana, se transforman sus estructuras." P. Tomás Morales

lunes 17 de noviembre de 2008

¿Porqué rezar?

Eso me he preguntado durante muuuuchos años. No entendía a esas personas que rezan de carrerilla un Ave María tras otro o un Padre Nuestro que estás santificado amén. Me parecía absurdo, banal e incluso algo frívolo. "Rezarán por tradición", pensaba, "¡qué vacuo!" Porque además, y sea dicho de paso, creía que sólo podía ser ese el motivo por el que rezar, sin darme cuenta de que las tradiciones no por el hecho de serlo son buenas o malas.

La respuesta que puedo dar hoy es: porque funciona.

Creo que si uno no conoce ni reconoce el poder de la oración, verá en esos rezos únicamente un acto repetitivo y vacío. Si uno no sabe que mientras se repite la oración la mente puede llegar a cobrar alas, entonces esos rezos no se entenderán. Y si uno no sabe que no son "cosas mentales" sino reales, creerá que el cristiano que no practica el ateismo perdió la cabeza.

Tengo en la cocina una estampita de la Virgen en que se puede leer: "pedid y recibiréis". La he mirado cientos de veces. Y ahora sé por qué pone eso. Lo pone porque funciona. A veces no funciona en el acto, ni tampoco funciona siempre como lo imaginamos. Pero siempre, siempre funciona. Pero estas son de esas cosas que se aprenden haciéndolas y ni criticándolas ni mirando como otros las hacen.

Por eso quiero que mis hijos aprendan a orar y conozcan y reconozcan así el poder de la oración. Y como ellos son inocentes para creer eso de lo que yo acabé percatándome a martillazos y que es el poder de la oración, ¿voy yo a querer privarles de algún bien?

7 comentarios:

AleMamá dijo...

Soy testigo y sujeto de lo que dices: FUNCIONA, se nos oye y atiende; nos aman.

Besos

Hilda dijo...

Hola, no había podido regresar a tus estupendos blogs.
Me encantó este post, ¿porqué rezar? porque funciona!! totalmente cierto!!! podríamos llenar libros enteros con testimonios que lo comprueben.

Me encantó esta frase: " A veces no funciona en el acto, ni tampoco funciona siempre como lo imaginamos. Pero siempre, siempre funciona. Pero estas son de esas cosas que se aprenden haciéndolas y ni criticándolas ni mirando como otros las hacen."

Totalmente cierto, Dios no siempre te manda lo que deseas pero invariablemente es lo que necesitas y si no pones en práctica la oración, nunca verás el beneficio.

Excelente post. saludos desde México. Hilda

Benita Pérez-Pardo dijo...

Lo tengo archicomprobado!!!. Funciona!. El acordaos dice "que jamás se ha oído decir que ninguno de los que han acudido a vuestra auxilio, aclamando vuestra asistencia, haya sido jamás desoído de vos...". Totalmente cierto,,,

DasGretchen dijo...

Gracias por compartirlo, Benita. Un saludo.

Salvador Pérez Alayón dijo...

¡DIOS te bendiga DasGretchen! La oración es el motor de nuestra vida, porque es el vehículo de nuestra unión con el PADRE. Sólo tenemos que fijarnos en JESÚS como cada cosa la consultaba con su PADRE. ¡Si así hicieran todos nuestros gobernantes el mundo andaría de maravilla!
¡Cómo podríamos alabarle y pedirle luz y lo que necesitamos si no hablamos con ÉL?
JESÚS nos animó a pedirle al PADRE cuando nos habló, en parábola, del aquel juez injusto que no atendía a una pobre mujer. Tanto le importunó ella que, por quitársela de encima, le solucionó su petición. ¿Cuanto más, nos dijo JESÚS, no hará su PADRE del cielo, que nos quiere, por todo lo que ustedes le pidan? Un saludo.

Pablo Hernández Pérez dijo...

Hola! Publico este comentario desde el respeto a todos los creyetes. Soy muy escéptico a creer este tipo de cosas, no solo las del ámbito cristiano, sino las de todas las demás religiones.Por eso quiero preguntar, con todo mi respeto, ¿de verdad funciona? He leído aquí que no funciona en el acto, entonces ¿como saber si la petición fue respondida por el dios en el que creeis los cristianos, o simplemente el fruto de la probabilidad?

DasGretchen dijo...

Querido Pablo:

Tu pregunta me parece de lo más pertinente y se acerca a aquello que pretendía transmitir en el momento de escribir esta entrada.

Mi experiencia es que NO es fruto de la probabilidad. ¿Porqué? Porque en primer lugar los cambios que he experimentado en la forma de entender la realidad y de lograr así acercarme más a ella surgió a raíz de tomar conciencia de mi gran imperfección y de que estoy necesitada. La humildad, entonces fui consciente de ello, no radica en bastarse a sí mismo con el fin de no "molestar" o "necesitar" de los demás. Muy por el contrario, la humildad radica precisamente en el reconocimiento de esa imperfección.
Claro, tú dirás: ¿pero eso qué tiene que ver con la oración? Pues mucho.

No sé si te ha sucedido eso de llegar a un punto en el que no saber cómo continuar sin que tu vida se derrumbe como un castillo de naipes. En ese momento fue cuando comencé a rezar de manera constante y persistente. Y el cambio llegó. Y yo, que no había sido capaz de lograrlo, por una gracia pedida y concedida logré salir de aquella encrucijada.

Pero no se trata de algo que pueda reducirse a los psicológico, pues los cambios se ve que no afectan únicamente a uno mismo.

Pablo, yo pienso, como digo, que es de esas cosas que hasta que no se viven no se sabe qué son.

En realidad creo que hubo un punto de inflexión, que tiene que haberlo para que uno pida para después recibir. Teóricamente creo que se trató de la aceptación como realidad del pecado original y la redención gracias a Jesús. O dicho de otra manera: el sentimiento de culpa que muchos dicen que debe reprimirse para que uno no se "traumatice" deja de ser un problema. Se diluye en la fe. Y eso es una gran liberación. Y esa liberación implica un reconocimiento de imperfección, reconocerse un ser necesitado, porque además se vive esa ayuda. Supongo que la fe no es teoría, es experiencia.

Yo creía (imagino que es algo de corte protestante) que si me dirigía a Dios debía únicamente dar gracias y que pedir a Dios era de egoístas.

No sé si te he respondido o me he ido por los cerros de Úbeda. Espero que sí, pero para mí la oración y la redención se encuentran tan unidas que no puedo hablar de la una sin hablar de la otra.

Gracias por tu comentario.