"Sea la institución servil una cosa mala o buena, lo cierto es que en el hecho, desapareció paulatinamente a medida que se desarrollaba la civilización católica; y que, en el hecho, también comenzó paulatinamente a renacer dondequiera la civilización católica cedió terreno." H. Belloc.
"Sólo cuando cambia el alma, cambia el hombre, y sólo cuando el alma de una sociedad es cristiana, se transforman sus estructuras." P. Tomás Morales

miércoles 29 de octubre de 2008

¿Qué te pasa ciudadano, si ya tienes ciudanía? ¡No podemos comer por tí!

Resulta que el Ayuntamiento de Madrid no cesa de expoliar a los habitantes adscritos a su territorio. Ahora se dedican a enviar a "inspectores municipales" que "patrullaran aleatoriamente las calles en busca de la basura mal colocada" y "acompañados del libro de multas" (hasta 750 euros). Sí, sé que Alemania esto lleva tiempo haciéndose, pero también que mal de muchos... Además, la misma Ordenanza incluye la "prohibición de reparar vehículos en la vía pública, arrojar residuos por las ventanas, dar de comer a los animales en la calle, almacenar residuos fuera de los contenedores de obra, abandonar trastos viejos, introducir materias encendidas o inflamables en papeleras y contenedores, o dejar publicidad en los vehículos que están estacionados". Además introducen una tasa "a partir del ejercicio 2009 supondrá unos 59 euros de media al año por cada unidad familiar, si bien habrá exenciones para las rentas más bajas y se tasará de manera diferente a las actividades comerciales".

Un detalle lo de las rentas más bajas. Seguro que lo agradecen los "hombres anuncio", esos seres que se ganan el pan con el sudor de su frente, algo que los que habitan cargos políticos consideran obviamente atávico. Y ya sabemos que el que manda manda y al señorito Gallardón y señorita de Aznar Botella y cía. estos asuntos les vienen un poco "pequeños", vamos, que están por encima o en román paladín: les importa un bledo. Enfin, el caso es que hay snobs de salón que van a prohibir a los "hombres anuncio" ganarse la vida portando carteles mientras se pasean mostrándolos por el centro de la ciudad. Lo consideran "indigno". Y yo digo que no sólo de pan vive el hombre, pero renunciar a la razón para poner la fe en Gallardón y su patulea comparsa dudo mucho que llene estómago o alma de los pobres desgraciados que somos no sólo los hombres anuncio, sino todos los sistemática y estatalmente ideologizados y amedrentados ciudadanos.

He escuchado que la clase política se está poniendo de acuerdo en algo aparte de subirse los sueldos y es que van a contrarrestar el malestar ciudadano publicitando el siguiente lema: "¡No seas carca! ¡Sé solidario! ¡Deja de pasar hambre! ¡No podemos comer por tí!" La publicidad y sus comisiones se abonarán servilmente.